
Cuántas veces hemos dicho: se toca pero no se mira...o de chicos nos decían se toca con los ojos!...pero quizás sigue sucediendo y ya no estamos tan chicos. La diferencia es que ahora que se crece... vemos, hacemos, decimos, sentimos, y tenemos todo aquello que pasa por nuestra mente, todo aquello que de verdad deseamos podemos tener. Frase hecha no es. Frase obtenida inesperadamente si es. Podemos caminar sin mirar alrededor?, se puede aprender al caminar. No es necesario estar "sin" prisa, sólo es necesario un poco de atención, aquel micro segundo de atención que nos dejará pensando por horas. Cuando nos dijeron esa famosa frase 'toca con los ojos', no vimos lo grandioso que significaba ello. Aquello que vemos y no podemos tocar, lo podemos sentir de la más dulce manera; es incomparable con nada. Caminos que nos abren las puertas para entender mucho en tan poco. Momentos pequeños que nos durarán para siempre, eso significa mucho en nuestra pequeña mente.
Después de tener un día agotador, después de casi explorar un "basta...hasta aquí", me doy cuenta que pude aprender de algo ajeno, de algo que no tuvo la pequeña idea que yo estaba presente para tocar con mis propios ojos y poder cambiar mi día a un "no te detengas...no demos fin".
Después de tener un día agotador, después de casi explorar un "basta...hasta aquí", me doy cuenta que pude aprender de algo ajeno, de algo que no tuvo la pequeña idea que yo estaba presente para tocar con mis propios ojos y poder cambiar mi día a un "no te detengas...no demos fin".
Sentada en un parque, viendo como pasa el tiempo -como pasa el tiempo para mi y no poder remediar eso- después de pensar en la más enfurecida idea...todo cambió, volcó de un negro a un gris y ese gris me llevo a un blanco enteramente feliz. Pienso como me dejé llevar, y aún no obtengo la respuesta, sólo obtengo la idea de explorar con mis ojos aquello que el tacto tanto me lo negó. Hoy no me fue negado nada, me lo dieron todo aquello que no pedí...que jamás mencione querer pero que sin embargo me fue dado de la mejor manera. La felicidad...la alegría, tiene siempre que tener relación a nosotros?, cuál es el motivo? porque no nos permitimos poder tocar la felicidad de otros?...
Alguna persona muy ajena a mi, me dejó con ese pensamiento. Ese abrazo de gozo, de ternura de alegría que sin tener intención de engrandecer las cosas...hizo asomar aquel pecho elocuente, gigante...vibrante de emociones. No fue necesario sentir entre dentro mío, aquel fuerte abrazo lleno de alegría y de satisfacción, pero fue necesario sentir aquel calor, que aunque no me fue invitado compartir, me robé. La luz, el entorno, el agua que subía y caía, todo era idóneo, todo era perfecto para ese momento, quizás todo sucedió en una milésima de segundo, y aunque estoy seguro que no se fijaron ese detalle, aun lo sienten tanto como yo. Me sentí fortalecida, como si hubiera sido yo la protagonista de ese abrazo, me sentí protagonista de aquella felicidad; compartieron conmigo ese sentimiento...lo pude tocar con los ojos, y me encantó hacerlo.
Poco...nos puede llenar mucho, en la nada...podemos sentir felicidad...no es necesario que sea nuestra...no es necesario conocer los protagonistas de la historia, la clave esta en sentirnos protagonistas, no con el hecho de llegar a sentirnos el centro del mundo...no!...simplemente querer tocar aquello que nos ayude a sentirnos bien, a sentirnos mejor...y cuando estemos en el otro lado del escenario, siendo los protagonistas, tomemos en cuenta que muchas personas se llenan con lo ajeno.
No pensar que es una situación conformista, es solo ver las cosas "desde el otro lado del parque"...abre los ojos!...observa aquello que tienes fuera de ti...tócalo, porque tiene poca duración...pero sin embargo quedará en ti por mucho tiempo. Abre los ojos cuando pienses que todo terminará y no habrá vuelta atrás...siéntate en la banca del frente y mírate como protagonista de todo lo bueno que siempre hay. No es frase hecha, es frase tocada.