domingo, 28 de marzo de 2010

Mal inicio...



Quien pensó que vivir solo o sola era algo emocionante, pues está en lo correcto, pero si se olvidó que era algo difícil...está en lo incorrecto. Estar sola muchas veces pasa la factura muy temprano y te deja en un estado en el que sólo te imaginas estar dentro de un túnel sin salida. Eso fui experimentando desde Agosto del año pasado...pues mi situación cambió después de haber compartido gran parte de mi vida con más de 6 personas como mínimo, incluyendo un hermoso felino, es que todo sigue, todo cambia, pocas cosas a las que somos sometidas siempre, son constantes. El haber vivido con tantas personas a mi alrededor hizo que me acostumbrara a tener la bulla siempre en mis sentidos...quizá el termino no es bulla...sino mas bien es dejar el silencio a un lado y embarcarse a mil actividades por minuto con tanta personas a mi alrededor tan diferentes e iguales, a tener un abanico de personas a mi lado y escoger con quien es que yo quisiera hablar, reir, salir, y hasta pelear...por que no?, en una familia pasa de todo. Tener quizás 4 hermanas y hago énfasis en hermanas hace que tengas siempre cosas interesantes de las que enterarte y siempre momentos de reunión en alguna habitación. Pero todo cambió. La separación es inevitable...el crecer es inevitable...el aprender es mas aún la parte mas difícil de crecer. Cuando uno esta en la adolescencia piensa así: "...ya quiero trabajar! para independizarme y poder irme!..." es lo más típico y también lo mas normal, se supone que eso es lo que se debería hacer, pero cuánto cuesta eso?...es un costo infinito. Agosto del 2009...decisiones que ya veía venir me pronosticaban que mi sueño dorado estaba a punto de suceder...no como lo quise desde años atrás, todo fue en menor escala, empecé a vivir sola en un cuarto. En 4 paredes mas las otras paredes de un baño hacen mi día a día, mi aprender a estar conmigo misma, aprender que la soledad aunque es mala en momentos tristes...también resulta ser muy buena, porque ayuda a ser mas organizados, no es fácil determinar que desayunar, que almorzar, en que momento ir a comprar cosas de baño, lavar todo un cúmulo de ropa, darnos el tiempo para limpiar, darnos un tiempo para estar echados en la cama sólo escuchando música y planear lo que haremos el día siguiente; y si a todo esto le sumamos el trabajar y asistir a clases...es algo que nos vuelve locos. Siempre me rehuse a usar una agenda, pues siempre decía que mi mente es como la de un elefante, pero sin embargo hasta olvidé cómo es la mente del elefante. El día a día transcurre tranquilo mientras todo lleva un orden, siempre espero no entrar a la rutina, creo que para vivir sola debo salir siempre de la rutina, además que no somos máquinas para hacer siempre lo mismo todos los días y actuar por actuar. Toda organización es buena, toda rutina es mala...esa es la clave de vivir sola y no morir en el intento. Sólo llevando 8 meses en este proceso me doy cuenta de eso, pero ay! que me costó aprenderlo. Mi organización a inicios de Agosto fue clave para el desorden, aún estudiaba y no trabajaba en esos momentos, pensé que me podía dar tiempo los fines de semana para limpiar y todo quede impecable -pero como podía cambiar de la noche a la mañana, si ni cuando vivía con gente lo hacía!, era algo imposible- también quería tomar mis fines de semana, o bueno tan sólo el domingo para lavar mi ropa, y eso no era difícil...sólo era colocar la ropa en la lavadora...no toma ni 3 minutos en hacer todo, pero más gana una incomparable flojera a una exquisita ganas de tener todo bien. Arquitectura era mi pretexto -pretexto en serio y verdadero- como pude pretender hacer mil cosas para mi...si...si los domingos -en eso radicaba mis fines de semana- era estar adherida a una computadora haciendo trabajos en el mejor de los casos...o estar aprisionada en la casa de alguien, haciendo también trabajos, eso en el peor de los casos. Había claro casos en los que no tenia ni un cúmulo de trabajos que hacer, pero si tenía un cúmulo de ropa por lavar, pero prefería proveerme de un cúmulo de ropa para abrigarme del frío y dormir por horas...largas horas, lo que en la facultad lo llamaban comunmente y por ello algo normal: marmotear...que bella palabra! Terminé siendo la mejor amiga de mi sueño, mi laptop y mi televisor, y crecía la mayor enemistad con aquello tan lejano como organizacion y orden, puse fin a mis ganas de vivir bien sola, para entrar a solamente sobrevivir.